Hijos de Dios

Amiúlab

Amiúlab se menciona en Éxodo 6:23 como suegro de Aarón. Su hija Elisabet se casó con el primer sumo sacerdote de Israel, por cuanto su descendencia tiene un lugar clave en el servicio del santuario. La vida del hogar de Amiúlab nos hace recordar a nosotros creyentes que las familias son parte del plan divino. La fe cristiana no es una cuestión aislada, sino que afecta a generaciones enteras fortaleciendo de esta manera la obra de Dios entre su pueblo.

AMIÚLAB: PRÍNCIPE DE JUDÁ

En Números 1:7 y 2:3, Amiúlab se describe como un príncipe del pueblo de Judá, lo que significaba relaciones de dirección y asesoramiento. Más tarde en la genealogía de Rut 4:19-20 y Mateo 1:4, se muestra a él como un antepasado del Mesías. No es imposible que esta referencia a su propio contexto histórico haya llevado al cumplimiento de las profecías mesiánicas. La enseñanza es clara: Dios fuera de su promesa eterna y por medio de líderes piadosos utiliza el histórico familiar.

AMIÚLAB, HIJO DE COAT

El primer Crónicas 6:22 menciona a Amiúlab como uno de los hijos de Coat, quien era levita. A causa de su linaje él estaba implicado en tareas sagradas y fue responsable de la santidad de las cosas. Ser hijo de Coat significa que estaba llamado al carecer de instrumentos del sacerdocio y conservarlos intactos así poder servir en el templo de Jehovah. De esta parte de su vida aprendemos la importancia de obedecer en todo y en cada punto, tener reverencia por las cosas de Dios que se nos confían para que cuidemos.

AMIÚLAB Y EL ARCA DEL PACTO

Por último, en la Crónicas 15: 10–11 figuran Amiúlab contando entre aquellos que ayudaron a llevar el Arca del Pacto desde la casa de Obde-edom. Su participación en este evento es especialmente importante porque el Arca simboliza la misma presencia de Dios en Israel. Su disposición para servir nos recuerda que la verdadera grandeza se manifiesta en permanecer cerca de Jehovah, así honrando su nombre.

INSPIRACIÓN DE AMIÚLAB

Aunque la figura de Amiúlab se menciona en diferentes contextos, ésta nos deja un legado de fe, servicio y obediencia. El suegro de Aarón, príncipe de Judá, hijo de Coat y trabajador en el transporte y traslado del Arca del Pacto. Toda esta diversidad de roles muestra cómo Dios utiliza vidas comunes para propósitos extraordinarios. Hagamos que los creyentes de hoy asumamos de Amiúlab una actitud de reverencia hacia la vida, nos preocupe la calidad del linaje espiritual y trabajemos fielmente en la obra de Jehovah.

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