
David rey de Israel es una de las figuras más conocidas en la Biblia. Después que Saúl murió en batalla, el Señor lo escogió como líder legítimo. Al mismo tiempo, la historia de David refleja perfectamente el criterio de que toda la autoridad viene de lo alto. Su relato nos enseña acerca de la fidelidad de Dios, la constancia en contra de la adversidad y la grandeza de un reino que apunta proféticamente al Mesías.
No por ambición personal David se convierte en rey después de la caída de Saúl en la batalla: Dios lo encaminó a Hebrón, donde los varones de Judá lo ungen rey. Este episodio muestra la paciencia de David y su total dependencia en la voluntad altísima
Sin embargo, la historia no queda libre de conflictos. Abner, el general de Saul, proclamó a Is-boset, hijo de Saúl, como rey de Israel. Se desencadena una guerra civil que enfrenta la casa de Saúl con la casa de David. Aunque las batallas son furiosas, siempre dice la Escritura que David se fortalecía cada día más, porque Dios estaba con él.
LA CAÍDA DE LA CASA DE SAÚL
Pues con el tiempo la casa de Saúl empieza a perder fuerza. La traición, la división interna y la falta de propósito hacen que su reinado se derrumbe. Al ver lo débil que Is-boset es Abner se une a David, reconociendo que el plan divino no podía detenerse.
Este cambio marca un punto decisivo. Finalmente, los ancianos de Israel se reúnen con David en Hebrón e incluso decían: “Henos aquí, hueso tuyo y carne tuya somos” (2 Samuel 5:1). Allí lo ungen como rey de Israel.
LA CONQUISTA DE JERUSALÉN
Una de las primeras cosas que realizó David, rey de Israel, fue la conquista de Jerusalén, ciudad neutral que hasta entonces era propiedad de los jebuseos. David cambia en ella su capital y crea un centro político y espiritual. Jerusalén se convierte en el corazón del pueblo de Dios, la ciudad elegida para manifestar su presencia.
La elección de Jerusalén no podía ser casual. Con esta conquista, David no sólo asegura una formación de una nación fuerte, sino que también le da identidad a su pueblo, un gobierno y una casa de adoración.
EL SIGNIFICADO ESPIRITUAL DEL REINADO DE DAVID
El reinado de David rey de Israel no es sólo un acontecimiento histórico. La Biblia muestra cómo Dios cumplió lo que había prometido y pone en alto al que él elige, sin importar los obstáculos.
Además, el pacto de David con Dios señala al verdadero Rey: Jesucristo, descendiente de David según la carne, pero el Señor de todo según el espíritu. El reinado de David está apuntando hacia el Reino de Cristo, en donde la justicia, la misericordia y la verdad reinarán por siempre.
LECCIONES PARA NUESTRA VIDA
Esperar el tiempo de Dios: David no quiso obtener su reinado por la fuerza, sino que confió en la soberanía del Señor.
Confiar en la dirección divina: Antes de tomar cualquier medida, él consultaba al Señor. En esto tenemos que creer al tomar nuestras decisiones.
Unidad bajo la voluntad de Dios: Así como todo Israel se unificó bajo un solo rey, hoy la iglesia está llamada a vivir unida bajo Cristo.
La victoria pertenece al Señor: Incluso en la guerra, Dios puso a David y lo mantuvo de pie en su voluntad.
EL LLAMADO
La historia del rey David de Israel muestra cómo Dios exalta a los humildes y realiza su plan eterno. Al igual que David fue ungido para gobernar, hoy Cristo nos llama a reconocerlo como Rey de nuestras vidas. Abramos nuestros corazones a su Señorío y busquemos andar en fe, obediencia y esperanza.
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