El duodécimo rey de Judá y sucesor de Acaz, se reconoce como un ascendiente de Cristo. Se destaca por instituir una reforma religiosa y por garantizar la seguridad y prosperidad de la nación, según se registra en 2 Reyes 18-20 y 2 Crónicas.
El duodécimo rey de Judá y sucesor de Acaz, se reconoce como un ascendiente de Cristo. Se destaca por instituir una reforma religiosa y por garantizar la seguridad y prosperidad de la nación, según se registra en 2 Reyes 18-20 y 2 Crónicas.