Hijos de Dios

Fidelidad y Renovación del Pacto

Fidelidad y Renovación del Pacto es una expresión que marca el corazón del pueblo de Israel en los capítulos finales del libro de Josué. La fidelidad de Dios hacia Su pueblo es constante, pero el compromiso del pueblo debía renovarse con sinceridad y obediencia. A través de eventos claves como el altar junto al Jordán, las últimas palabras de Josué y la renovación del pacto en Siquem, este relato nos enseña a no desviarnos del camino del Señor y a permanecer fieles a Su Palabra.

EL ALTAR JUNTO AL JORDÁN: UNA PRUEBA DE UNIDAD Y MALENTENDIDO

Después de conquistar la tierra prometida, Josué permitió que las tribus de Rubén, Gad y la media tribu de Manasés regresaran a sus tierras al este del Jordán. Antes de cruzar, estas tribus construyeron un altar grande y visible cerca del río. Esto generó un fuerte malentendido entre las demás tribus de Israel.

Los israelitas del oeste pensaron que sus hermanos del este estaban construyendo un altar rival, violando la ley de Yahvé al establecer otro lugar de adoración. Como resultado, todo el pueblo se preparó para la guerra. Sin embargo, en un acto de sabiduría y diálogo, enviaron a Finees, hijo del sacerdote Eleazar, con una delegación para investigar.

UNA INTENCIÓN MALINTERPRETADA

Las tribus del este explicaron que el altar no era para sacrificios ni rebelión, sino como un testimonio entre ellos y las futuras generaciones. Era una forma simbólica de decir: “También nosotros servimos a Yahvé”. No deseaban ser excluidos del pueblo de Dios ni que sus descendientes fueran rechazados en el futuro.

Esta explicación calmó los ánimos y evitó un conflicto fratricida. El altar fue llamado Ed, que significa “testimonio”, porque daba testimonio de la fidelidad y renovación del pacto entre todas las tribus de Israel.

LAS ÚLTIMAS PALABRAS DE JOSUÉ: UN LLAMADO A LA OBEDIENCIA

Al llegar al final de su vida, Josué convocó a los líderes de Israel para darles sus últimas exhortaciones. Recordándoles todo lo que Dios había hecho —desde sacar a sus padres de Egipto hasta darles la tierra prometida— Josué les pidió algo muy claro: permanecer fieles al pacto.

“Esforzaos, pues, mucho en guardar y hacer todo lo que está escrito en el libro de la ley de Moisés…” (Josué 23:6)

ADVERTENCIA CONTRA LA APOSTASÍA

Josué fue directo. Les advirtió que si se mezclaban con las naciones paganas y sus dioses, el juicio de Yahvé vendría sobre ellos. Así como Dios había sido fiel en bendecirlos, también lo sería en disciplinarlos si lo abandonaban.

“Si traspasareis el pacto de Jehová vuestro Dios… Jehová no os echará más estas naciones delante de vosotros…” (Josué 23:12-13)

La fidelidad no era una emoción temporal, sino un compromiso continuo. Josué sabía que el corazón humano tiende a desviarse, por lo que insistió en una decisión firme.

RENOVACIÓN DEL PACTO EN SIQUEM: ESCOGE HOY A QUIÉN SERVIRÁS

En Siquem, Josué reunió de nuevo a todo el pueblo. Esta vez no fue solo para exhortar, sino para renovar públicamente el pacto con Dios. Les recordó cómo Yahvé había actuado desde Abraham, pasando por Moisés, hasta la conquista de Canaán.

“YO Y MI CASA SERVIREMOS A JEHOVÁ”

Una de las declaraciones más conocidas y poderosas de Josué se dio en este momento:

“Escogeos hoy a quién sirváis… pero yo y mi casa serviremos a Jehová.” (Josué 24:15)

El pueblo respondió afirmativamente, reconociendo la bondad de Dios y renovando su compromiso. Josué tomó una gran piedra como testigo de ese pacto y la colocó bajo una encina, junto al santuario de Yahvé. Ese acto selló la decisión colectiva de ser un pueblo apartado para Dios.

LA MUERTE DE JOSUÉ Y LA TRANSMISIÓN DEL LEGADO

Josué murió a los 110 años, habiendo cumplido fielmente su tarea de guiar al pueblo en la conquista y distribución de la tierra. Fue sepultado en Timnat-será, y se dejó un legado eterno: un llamado vivo a la fidelidad y renovación del pacto con Dios.

Después de su muerte, mientras vivieron los ancianos que le sobrevivieron, el pueblo continuó sirviendo a Yahvé. Pero la historia demuestra que este tipo de renovación debe repetirse generación tras generación.

FIDELIDAD EN NUESTRA GENERACIÓN

El relato de Fidelidad y Renovación del Pacto no es solo una historia antigua. Es una exhortación actual. Hoy también estamos rodeados de culturas que adoran otros “dioses”: el ego, el dinero, el poder. Como Josué, estamos llamados a escoger a quién serviremos.

¿Tú y tu casa a quién sirven? ¿Hay un altar visible de testimonio en tu vida que diga: “Yo soy del Señor”? La fidelidad a Dios no es opcional para quienes desean experimentar su guía y bendición.

Es tiempo de renovar tu pacto con el Padre. Visita nuestro sitio web www.HijosdeDios.com para profundizar en las Escrituras, aprender más sobre la fidelidad del Señor y vivir una vida de consagración verdadera. ¡Decide hoy servir a Yahvé!