Hijos de Dios

Gratitud

Padre Celestial, hoy nos acercamos a Ti con corazones llenos de gratitud. En medio de nuestras ocupaciones diarias, queremos detenernos y recordar todas las bendiciones que has derramado sobre nuestras vidas. Tu amor y misericordia son nuevos cada mañana, y por eso, te damos gracias.

Gracias, Señor, por la vida que nos das, por la salud y la fortaleza que nos permites tener cada día. Sabemos que cada aliento que tomamos es un regalo Tuyo, y no queremos dar por sentada ni una sola de tus bondades. Ayúdanos a valorar cada momento y a vivir con un corazón agradecido.

Agradecemos, Padre, por nuestra familia y amigos, por las personas que has puesto en nuestro camino para apoyarnos y animarnos. Gracias por las relaciones que nos enriquecen y nos enseñan sobre el amor y la paciencia. Que podamos ser una bendición para ellos así como ellos lo son para nosotros.

Señor, te damos gracias también por los desafíos y las pruebas que enfrentamos. Sabemos que, aunque a veces son difíciles, Tú las utilizas para moldearnos y fortalecernos. Ayúdanos a ver cada obstáculo como una oportunidad para crecer y confiar más en Ti.

Gracias, Dios, por las provisiones diarias que nunca faltan. Por el alimento en nuestras mesas, el techo sobre nuestras cabezas y la ropa que nos abriga. Aun en tiempos de escasez, Tu mano siempre ha estado presente, guiándonos y cuidándonos.

Te agradecemos, Señor, por la paz y el gozo que encontramos en Ti. En un mundo lleno de incertidumbre y caos, Tú eres nuestra roca firme. Gracias por la tranquilidad que nos das y por la esperanza que tenemos en Cristo Jesús, quien es nuestra ancla segura.

Finalmente, Padre, te damos gracias por la salvación y la vida eterna que tenemos a través de Tu Hijo, Jesús. Su sacrificio en la cruz nos ha dado una nueva vida y una relación restaurada contigo. Ayúdanos a vivir cada día con un corazón agradecido, reflejando Tu amor y gracia a todos los que nos rodean.

Amén.