Hijos de Dios

La voluntad de Dios

Padre Santo, Dios eterno y sabio en todos tus caminos, me postro delante de Ti en reverencia, reconociendo que tus pensamientos son más altos que los míos. En medio de mis decisiones, dudas y anhelos, anhelo conocer tu voluntad, esa que es buena, agradable y perfecta.

Señor Jesús, ejemplo supremo de obediencia al Padre, así como Tú dijiste: “No se haga mi voluntad, sino la tuya,” así también quiero rendir mi vida a tu propósito. Líbrame de la autosuficiencia, y dame un corazón dócil, capaz de escuchar tu voz en medio del silencio y del ruido de este mundo.

Espíritu Santo, guía fiel y consolador, ilumina mis pasos y endereza mis caminos. Que tu Palabra sea lámpara a mis pies y luz en mi sendero. No permitas que me desvíe ni a derecha ni a izquierda, sino que camine conforme al consejo de tu verdad.

Rindo mis planes, mis temores y mis deseos a Ti, oh Dios. Dame discernimiento para entender tu propósito, y fortaleza para seguirlo con gozo.
Amén.