En Hijos de Dios, creemos firmemente que la oración es una de las herramientas más poderosas y sagradas que tenemos como hijos e hijas del Señor. No se trata solo de pronunciar palabras, sino de abrir el corazón de manera sincera delante de Aquel que todo lo ve, todo lo escucha y todo lo entiende. La oración es un puente sin obstáculos entre nuestra vida cotidiana y el corazón del Padre celestial. Es en ese momento de conexión íntima donde compartimos nuestras preocupaciones, agradecemos por sus bendiciones, pedimos dirección para nuestras decisiones y recibimos consuelo en tiempos de prueba. La oración nos recuerda que no estamos solos, que Dios está cerca, dispuesto a escuchar cada palabra que brota desde lo profundo del alma.
Las oración y peticiones no solo cambia circunstancias: transforma corazones. Es en la oración donde experimentamos paz que sobrepasa todo entendimiento, milagros que superan toda lógica y respuestas que solo el cielo puede dar. En ella encontramos guía para seguir el camino correcto, fortaleza en medio de la debilidad y confianza para enfrentar cada día. Por eso, fomentamos una vida de oracion constante, sencilla y sincera, sabiendo que Dios responde a quienes le buscan con fe. En esta comunidad, te animamos a hacer un hábito diario, una conversación continua con tu Padre. Porque cuando oras, no solo hablas: también escuchas, creces y eres transformado por Su presencia.
No tienes por qué enfrentar tus cargas solo. En Hijos de Dios, creemos en el poder de la oración y en la importancia de interceder unos por otros. Nuestro equipo de intercesores está comprometido a orar por ti, sin importar la situación que estés atravesando:
Salud física o emocional
Familia y relaciones
Trabajo y finanzas
Decisiones importantes
Sanidad espiritual
Motivos de agradecimiento
Cada petición que recibimos es tratada con respeto, discreción y amor. Puedes compartir tus necesidades de forma privada y segura a través de nuestro formulario o enviando un correo electrónico a:

Un equipo de hermanos une sus voces por tus situaciones, donde además pedimos por:

Las iglesias en el mundo

Familias en crisis

Jóvenes y niños

Sanidad física y emocional

Avivamiento espiritual

Únete a nosotros
Además de compartir tus peticiones, resta orar por las de otros. Nuestra iglesia cree que orar, la comunidad de creyentes es más fuerte aún.
No se inquieten por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración…” – Filipenses 4:6.
