Hijos de Dios

Oración

Oh Dios todo poderoso y misericordioso, en este momento de adoración me postro ante ti con humildad y reverencia. Eres la luz que guía mis pasos, la fuerza que sostiene mi ser y la fuente de toda bondad y amor. Te adoro, oh Señor, con todo mi ser.

En tu presencia encuentro paz y consuelo, y en tu gracia encuentro perdón y renovación. Eres digno de toda alabanza y honor, pues tu grandeza trasciende todo entendimiento humano. Te exalto, oh Dios, por tu fidelidad inquebrantable y tu amor inagotable.

Que mi adoración sea un perfume fragante ante ti, que mi corazón sea un altar donde deposito mi gratitud y mi amor. Permíteme, Señor, vivir cada día en adoración, sirviéndote con fidelidad y amando a mis semejantes como tú nos has amado.

En tu presencia encuentro plenitud, y en tu nombre encuentro esperanza. Te adoro, oh Dios, ahora y por siempre. Amén.