Hijos de Dios

promesa de herencia

VERSÍCULO CLAVE:

En medio de las preocupaciones diarias, a veces olvidamos quiénes somos en Cristo. Esta es la promesa de herencia que Dios nos ha dado! En medio de los problemas diarios, muchos jamás nos acordamos de que somos hijos de Dios y coherederos con Cristo; por ende, tendemos siempre a caer en correr tras lo económico ciegamente, a aferrar anhelos para estabilizar el futuro de las familias. Pero en definitiva hay una verdad eterna que sobrepasa a cualquier herencia terrenal: La promesa de herencia nos recuerda que no somos meros espectadores en la vida espiritual, sino que somos hijos de Dios y herederos de riquezas eternas que no se pueden perder.

IDENTIDAD SEGURA EN CRISTO

La promesa de herencia no consiste en bienes materiales, sino en riquezas espirituales inagotables. Como hijos de Dios, tenemos el derecho a todo lo que Él es y a todo lo que Él ofrece.

  • Somos herederos de Su amor sin condiciones.

 

  • Somos herederos de Su gracia y misericordia.

 

  • Somos herederos de Su reino que jamás será destruido

Cuando Pablo dice que somos “coherederos con Cristo“, nos está revelando una verdad extraordinaria: compartimos la misma herencia que Jesús, el Hijo amado. Esto significa que lo que pertenece a Cristo también nos pertenece por fe.

HEREDEROS DE DIOS: RIQUEZAS QUE NO SE DESGASTAN

La herencia que Dios nos concede es incorruptible y no consumible como las herencias humanas. Según lo dice Pedro: “Una herencia incorruptible, incontaminada e enterna, guardada en los cielos para vosotros” (1 Pedro 1:4).

En esa herencia hay bendiciones tales como:

  • La paz que sobrepasa todo entendimiento.

 

  • La seguridad de la vida eterna.

 

  • La presencia constante del Espíritu Santo.

 

  • Y esto no se pierde con el tiempo, no depende de nuestras circunstancias. Es un tesoro seguro que fortalece nuestra confianza para cuando lleguen los tiempos de la prueba.

SER COHEREDEROS CON CRISTO: UN LLAMADO A VIVIR DIFERENTE

El privar con Cristo no es solamente un privilegio, sino también una vocación. Romanos 8:17 añade Pablo que, así como partimos con él de su gloria. Igualmente participaremos en sus sufrimientos. Esto es lo que significa vivir como herederos.

Ustedes tienen que:

Andar en obediencia, aunque sea difícil.
Tener fe, incluso en medio de pruebas.
Además de pensar más allá de lo terrenal para lo que viene.
Nada del sufrimiento actual comparado con la gloria venidera. Esa esperanza está en la raíz de nuestra herencia.

APLICACIÓN PRÁCTICA: QUÉ HACER CON ESTA PROMESA

No piense que la Promesa de Herencia es una idea lejana. Es una verdad que cambia la forma en que vivimos cotidianamente.

Calmado ante la prueba: Si las tribulaciones amenazan la paz de nuestra vida, acordémonos de que nuestra herencia es eterna y nada puede dañarla.

Esperanza para el futuro: Si la inseguridad de mañana nos preocupa, pensemos que somos herederos de un Reino insustituible.

Compromiso de dar: Muestra tu agradecimiento por la herencia que has recibido compartiendo la Palabra con otros, sabiendo que heredamos con Cristo.

Un día después de otro, recemos: “Dios, gracias por hacerme tu hijo y heredero de tu Reino. Ayúdame a actuar en consecuencia.

UNA HERENCIA QUE NADIE PUEDE QUITAR

La Promesa de Herencia recalca que en Cristo no hay huérfanos ni olvidados. A nosotros nos amará a todos los hijos de Dios, con el fin de que disfrutemos ahora mismo la riqueza de su gracia y esperemos con júbilo la gloria eterna. Este conocimiento cambia nuestra forma de vivir, porque nos enseña que lo que parece perdido aquí es sólo temporal, pero lo que obtuvimos a través de Cristo es eterno.

Esta promesa debe impulsarnos a andar con fe, esperanza y gratitud, sabiendo que la heredad más grande ya es nuestra en Cristo.

 Vive y comparte esta verdad poderosa en tu vida diaria. Encuentra más reflexiones en www.HijosdeDios.com.

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