Hijos de Dios

oración de arrepentimiento y restauración

Oh Dios eterno, lleno de gracia y verdad, a Ti levanto mi alma. Conforme a tu inmensa misericordia y a la multitud de tus piedades, borra mis rebeliones. No me mires según mis méritos, sino según la sangre preciosa de tu Hijo, Jesucristo, quien fue herido por nuestras transgresiones y molido por nuestras iniquidades.

Señor, crea en mí un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. No me eches de tu presencia ni quites de mí tu Santo Espíritu. Dame el gozo de tu salvación y susténtame con un espíritu de poder y fidelidad.

Tú, Padre de las luces, que no cambias ni te fatigas, has sido mi refugio de generación en generación. Te exalto por tu fidelidad que se renueva cada mañana y por el sacrificio de Cristo que me reconcilia contigo. Espíritu Santo, abre mis ojos para contemplar la hermosura de tu santidad y guíame por senda de justicia, por amor de tu nombre.

En mi debilidad, me acojo a tu gracia; en mi quebranto, clamo por restauración. Recibe esta oración como incienso agradable y dirige mi vida conforme a tu voluntad eterna. En el nombre glorioso de Jesucristo. Amén.